jueves, 22 de marzo de 2012

La moda nunca volverá a estar de moda



Cachorritas de pelo rosa, verde y azul, la pretensión sin sentido, elevar la línea de la cintura y salid torcidas subidas en zancos, tatuaros la cara, también el culo, llevar estampados imposibles sobre vuestras pieles blancas abandonadas por la carne, uniros a las personas ciervo y los gatos sin pelo, poneros cruces neón, y venerad a Warhol como si nunca hubiese existido ningún otro artista, utilizad la bandera estadounidense como chaqueta o pantalón, dilataros, que todos los hombres sean barbudos y las mujeres destetadas.

domingo, 4 de marzo de 2012

gelatina quiso ser artista


Gelatina quiso ser artista
Lo deseó siempre,
Pero nunca supo que tipo de artista,
Por ello tomó como suyas
Las palabras de una hija de farandulera,
Se repitió una y otra vez
“Quiero ser artista ye-yé”
“Quiero ser artista ye-yé”
Y así fue.
Ella quería paint-art
Durante una visión, soñó…
Unir pop con  terruñismo
Una bomba en su cabeza, explotó
Y sus dos únicas obras de arte creó


                             
                                **coplerasdrian                                     **lolipop
                                                                     



                           


jueves, 1 de marzo de 2012

Reflexión gelatiniana nº1: la usurpación de la belleza.


Los gustos, hace algún tiempo gelatina emprendió su viaje, el que la llevó del monte Fuji a la sodomía, de los colores planos y las anchas líneas negras a la sangre a borbotones.
Simplemente nuevas pasiones, mas macabras quizá, un paisaje puede ser evocadoramente bello, artístico, pero como Gelatina siempre decía “también una corrida encierra su belleza”, expulsión macabra del placer divino, ese blanco inocente, como el de la virgen montaña nevada, “la nieve siempre es bonita y romántica” apuntaba ella a menudo.
Ya nada nos conmueve, si quiera nos mueve, solía repetir, que “las pasiones escópicas habían muerto”, solamente la violencia visual nos hacia reaccionar, la nieve ya no interesa blanca sino sangrienta, los paisajes ya no encierran belleza, se habían quemado.
Somos al fin, seres sodomicos, las imágenes nos rozan y solo en algunas encontramos el placer, el punctum siempre dirigido hacia el horror, hacia el error y lo peor, hacia el dolor. Esto disgustaba y agradaba a Gelatina, siempre en si misma bipolar.