jueves, 17 de mayo de 2012

El EsTUDIaR sE VA A Aca-Bar



(Manual gelatiniano para aprobar una carrera estándar*)

Fundamental ir a la primera y a la última clase (algún día intermedio también puede resultar favorable)- abalado por el efecto primacy and recency.

Estudiar el día antes al examen- si lo haces con antelación es probable que se te olvide.

Los trabajos: van al peso, ningún profesor por serio que parezca los leerá. Siempre interlineados a uno con cinco, justificados y con Times (si es posible introducir muchas imágenes: ajuste dinámico de página en las fotos). Y QUE ESTE BONITO!

Para los trabajos en grupo procura ser el primero en empezar, los demás pensaran que eres responsable y aplicado, a partir de ese momento te escaquearás sin problema.

Estudia al enemigo (profesor) y finge ser lo que él quiere que seas.

Hazte amigo de los que te puedan proporcionar apuntes no de los que sean como tú y te caigan bien.

Recordad no es lo mismo media página que página y media.

Existían más puntos pero llego Bolonia, plan por el que Gelatina sentía profundo desamor y para el cual sus normas dejaban de ser aplicables.


*abstenerse ingenierías, arquitectura, telecomunicaciones y medicina.




viernes, 11 de mayo de 2012

Vamp Vamp Vamp



Gelatina “Me cuesta imaginar una ceja más arqueada, una cintura más fina, un pómulo más perfecto o un lunar más correcto. La mejor de todas las vampiras, siniestra preciosa de pálida piel, compartiste sexo con Orson y cafés con James. De tu capa un sayo, de tu disfraz el icono, princesa pin´punk, Marilyn negra, Man Ray te capturo, pero fue Ed Wood quien te entrono”
Para quien no la conozca Maila Nurmi, el mito de humo



miércoles, 2 de mayo de 2012

Reflexión gelatiniana nº2


Hay una delgada línea que separa hablar de algo y no hacerlo de nada, muchas veces sin hablar de nada se dice mucho y otras hablando mucho no se dice nada. De este curioso limbo partía gelatina para decir “la palabra es inmediata pero el gesto es conciso”. Para hablar de pocas cosas se ponía Gelatina sería, aunque adoraba el discurso dramático, pensaba que siempre tenía que ser adornado, adornado de locuras y sin razón.
Ella hablaba demasiado, pero la perturbaban los que ella denominaba  “callados”, envidiaba esa cualidad que difícilmente ella lograría tener. Parecían distraídos, inteligentes e interesantes, ella imaginaba sus labios sellados, guardando siempre importantes secretos. Ellos tenían el poder, escuchaban de todos, lo que de ellos nunca sabremos.
Ese atrayente halo misterioso del silencio la obsesionaba. Las personas que hablan se vacían mientras ellos se llenan, ¿pero llenarse tanto sería bueno? ¿Algún día les explotaría el cerebro? ¿Algún día se excitarían con una conversación? ¿Tal vez en alguna ocasión, intentarían liberar sus apolilladas lenguas y estas ya no funcionarían? Gelatina planteaba una última pregunta, si el uso crea el órgano y la inoperancia lo atrofia, ¿estos interesantes callados podrían realizar correctamente sexo oral?